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Por una Coordinadora de Gremios y Organizaciones en lucha

La clase trabajadora no se va a resignar frente a la avanzada neoliberal que dispone despidos, ajustes, inflación, tarifazos y corona estas medidas con represión y persecución. Los primeros 100 días de gobierno macrista vinieron acompañados de toda esa basura escudándose en el discurso de la “pesada herencia” y con el acompañamiento de los medios monopólicos y los monopolios en general que celebran este nuevo clima donde ellos se ven como ganadores.

En el corto plazo el gobierno de Macri y sus CEO concentran un poder importante y cuentan con el apoyo de los grandes grupos económicos, las potencias imperialistas y un medios que generan un cerco des-informativo. Pese a ello, a 100 días del inicio del gobierno, va perdiendo acompañamiento popular que se explica mirando a groso modo su política antipopular: los 100.000 puestos de trabajo perdidos, los aumentos de las tarifas, la escalada inflacionaria que no frena y los recortes en políticas sociales. Sobre estos datos fundamentales hay que apoyarse para construir una línea de acción entre la clase trabajadora y el pueblo.

El 24 de febrero con el paro de ATE y la movilización que llenó la Plaza de Mayo con más de 50.000 trabajadores y trabajadoras, y las masivas marchas en grandes ciudades fue hasta el momento el punto más alto de la lucha contra la restauración neoliberal. Esta unidad en la acción y sus resultados positivos demuestran que es fundamental avanzar por este camino y profundizarlo. Hay que sumar a todas las organizaciones, dirigentes y activistas que estén dispuestos a transitar un camino de organización y lucha contra Macri y los monopolios.

Una de las lecciones históricas que se debe sacar para la construcción gremial es que no habrá soluciones perdurables que sean sectoriales. El problema de los despidos en el Estado es un problema de toda la clase trabajadora. No sólo por lo negativo del aumento de la desocupación para la discusión salarial o porque esta avanzada de despidos en el Estado también redundó en despidos masivos en el sector privado. Resulta imposible pensar en la inclusión de un sector de trabajadores en un sistema político y económico que margina a gran parte de las masas populares.

Es importante la unidad en la acción porque es una buena base para enfrentar los ajustes macristas. Es importante que las organizaciones gremiales y otras organizaciones populares nos declaremos en lucha contra un proyecto de entrega, hambre y represión. Es fundamental que los gremios y organizaciones populares nos propongamos un programa concreto para avanzar en niveles de coordinación permanente. Así podremos dar las peleas reivindicativas y defensivas inmediatas, entre otras por la libertad de Milagro Sala, y al mismo tiempo ir construyendo fuerza organizada con un proyecto popular propio.

La defensa de los avances populares de estos últimos 12 años, la defensa del empleo y el salario y el rechazo a la criminalización y represión de la protesta social, debe ser la base de ese programa. Desde esa base, y levantando los históricos programas de la clase obrera argentina, se debe elaborar un programa popular, profundamente antimonopólico y de defensa de nuestra soberanía contra los planes del imperialismo en nuestro país y América Latina.

Este programa sería letra muerta sin un plan de lucha y acción que vaya articulándolo con luchas más específicas. Sería de poca utilidad para nuestra clase y nuestro pueblo. Por eso desde las Agrupaciones de Base Clasistas (ABC) y el Partido de la Liberación (PL) proponemos una amplia coordinadora de gremios y organizaciones populares que sea el cuerpo principal de esta lucha.

Los gremios de las dos CTA, parte de los que integran el MASA en la CGT, conducciones, seccionales y agrupaciones combativas, el clasismo, delegados y activistas honestos y luchadores tienen que ser la base para construir este nuevo rumbo gremial y popular. Así se podrá articular un proyecto político superador para nuestra Patria.

Será imprescindible abandonar prácticas sectarias comunes en muchas organizaciones y dirigentes gremiales para avanzar juntos, con el legado de Tosco, López, Salamanca y Weisz.

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