Liberación - Órgano de PrensaNacionales

Docentes Universitarios: La lucha logró un mejor aumento, aunque insuficiente

Finalmente, el 23 de mayo la CONADU Histórica firmó el acuerdo salarial con el gobierno; las otras representaciones gremiales de los docentes universitarios lo habían suscrito el día 20.

El acuerdo contempla un incremento del 34% del básico en 4 etapas: 18% en mayo, 7,5% en setiembre, 7,5% en noviembre y 1% en diciembre. Con el último mes del año se realizará una nueva adecuación del nomenclador, de modo que la mayoría de las categorías (exceptuando al auxiliar de 1ª) tendrán cerca de un punto más de aumento.

Anteriormente, el gobierno había ofrecido apenas un 20% para todo el año, más un 11% para cobrar en 2017. Las medidas de fuerza fueron creciendo, con medidas de mayor duración por parte de CONADU Histórica aunque con una creciente participación de docentes enrolados en distintas organizaciones sindicales.

Varios medios empezaron a dar cuenta del conflicto, sobre todo al conocerse que el presupuesto había quedado muy atrasado ante el aumento de precios y -sobre todo- de las tarifas de los servicios públicos. Algunas universidades manifestaron a través de sus órganos de gobierno la preocupación ante la cierta posibilidad de no poder cumplir con sus programas académicos.

El 12 de mayo se realizó una enorme marcha nacional que recorrió desde Plaza Houssay hasta la plaza Rodríguez Peña, frente a la sede del Ministerio de Educación de la Nación. La movilización fue convocada en conjunto por todas las representaciones sindicales, a las que se sumaron varias federaciones estudiantiles. Las consignas de la protesta unitaria incluyeron las demandas salariales tanto de docentes como “no docentes” (personal administrativo), aumento de presupuesto, boleto educativo universal, incremento en el número y monto de las becas, derogación del protocolo “antipiquetes” y la ley antiterrorista, entre otros puntos. Es importante remarcar que este pliego fue suscrito por todas las organizaciones; más allá de la consecuencia o no de cada una de ellas.

Al día siguiente, el gobierno mejoró la oferta llevando el total a un 33% dentro de 2016; ese porcentaje incluye 2% de “jerarquización salarial”, un ítem acordado en el marco del Convenio Colectivo de Trabajo.

Aunque el porcentaje era mayor, la mejora anualizada era sólo del 13,35% (esto es el porcentaje de ingresos por encima del que se obtendría sin aumentos en todo el año).

A partir de esa oferta, en CONADU Histórica se hizo notorio que había varias asociaciones cuyas direcciones estaban dispuestas a acordar; en CONADU, en tanto, primó el rechazo.

Esto puso en evidencia que buena parte de CONADU Histórica, y en particular su conducción, adhiere en los hechos al discurso oficial que pretende endilgar los problemas al gobierno anterior y a sus seguidores. Es cierto que la CONADU mostró conductas burocráticas lamentables frente a la gestión kirchnerista (firmando acuerdos salariales a espaldas de los docentes), pero no es menos cierto que esa federación mantiene un nivel importante de convocatoria y que en la coyuntura actual fue más proclive a sostener la lucha. La contundencia de la marcha del 12 no se habría alcanzado de haber primado el sectarismo.

Hoy la CTA Autónoma, a la que pertenece CONADU Histórica, atraviesa tensiones internas muy fuertes; la conducción docente juega allí en contra de las iniciativas de unidad que expresó Micheli, siguiendo en definitiva los lineamientos del espacio político que reúne a la Unión Popular de De Genaro y al PCR. Para ese sector, evidentemente, es secundaria la lucha unitaria contra el ajuste macrista.

JORGE RAMÍREZ

Mostrar más

Jorge Ramírez

Jorge trabaja como docente universitario en la UNSa. Actualmente es el Secretario General de la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Salta (ADIUNSa) y forma parte del Comité Regional del Partido de la Liberación en Salta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.