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Perspectivas de Seguridad en la Provincia de Buenos Aires

Realmente no puede ser buena la perspectiva cuando se pone a un zorro al cuidado del gallinero, y eso es lo que la gobernadora de la provincia y el ministro de seguridad Cristian Ritondo hicieron al confirmar en su cargo al cuestionado jefe de la Bonaerense, Pablo Bressi.

Este personaje viene siendo denunciado desde su anterior cargo como superintendente de la Dirección general de drogas ilícitas, desde donde llamativamente se multiplicaron los carteles del narcotráfico, las cocinas, puntos de ventas y crímenes relacionados con el mismo.

Quien lo remplaza, Fernando Grasso, mano derecha de Bressi, apuntado por varias denuncias como instigador del caso que hace pocos días salió a la luz cuando se allanó la departamental de La Plata. Allí se encontraron 36 sobres con 157 mil pesos, destinados a diferentes comisarias producto de “comisiones”.

Eso costó el descabezamiento de varios jefes, pero Bressi y Grasso permanecieron llamativamente en sus cargos. Huelga decir que la Bonaerense en tiempos de Scioli no era ninguna maravilla, básicamente era la misma de hoy.

Quienes justifican el sistema burgués, intentan hacer pasar toda la problemática de la inseguridad por el lado del flagelo del narcotráfico. No podemos negar que en los últimos años el narcotráfico se incrementó, pero también es cierto que esto se reproduce en las sociedades que agigantan la brecha entre ricos y pobres.

Por otro cuando la calidad de vida de una población se deteriora, producto de una nefasta política de exclusión, tal injusticia lleva inevitablemente a una crisis social donde el aumento de la inseguridad va de suyo.

Y es que las oligarquías jamás van a reconocer que su condición de vida es la primera manifestación de violencia. Lo que ha logrado el gobierno de Macri en estos once meses es realmente un récord en cuanto a la transferencia de riqueza de los trabajadores a los sectores acomodados.

Lo hemos señalado anteriormente, la provincia de Buenos Aires, en sus tres primeros cordones del conurbano alberga casi la mitad de la población del país y ya es notorio cómo se va degradando en las barriadas el estilo de vida, producto de la desocupación y la carestía de la vida.

Sólo una estrategia realmente popular y antiimperialista podrá revertir la restauración conservadora que se abate sobre nuestro pueblo y el resto de la región.

JORGE ARTACHO

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