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Cuba vs. Trump: Hay Socialismo para rato en la isla

 

Tuve la suerte de poder estar en Cuba con mi compañera en enero, recorriendo la isla y conociendo un poquito de primera mano a su Pueblo y la realidad que se vive allí. Y por lo vivenciado puedo asegurar que la Revolución y el modelo Socialista de Cuba, gozan de buena salud, aún con la partida del Comandante Fidel hacia la eternidad el 25 de noviembre. Ni siquiera la elección de “Trumpeta” (como le dicen con sorna los cubanos al reaccionario magnate) como presidente del imperialista EEUU mella su sentimiento revolucionario.

El proceso cubano se caracterizó por un fortísimo énfasis en la educación y alfabetización de las masas, y gracias a ello en lo que Fidel denominó “la batalla de las ideas”. Esto, sumado a los 58 años de la Revolución, propició la formación de muchos cuadros políticos con capacidad para conducir los destinos de la patria, “primer territorio libre de América”. Esto, a diferencia de otros procesos populares, progresistas o revolucionarios de la región y del mundo; que no lograron o no logran trascender a liderazgos más personalistas.

Si bien existen complejidades y dificultades, sobre todo generadas por el genocida bloqueo yanqui, la gran mayoría del pueblo cubano es profundamente revolucionaria, patriota y solidaria. Son personas muy cultas y formadas, conocedores de su propia historia, pero también de la de los pueblos latinoamericanos, como de muchos otros del resto del mundo. Se informan constantemente de lo que sucede en su país y el mundo, pero a diferencia de nuestro país, con conciencia y sentido crítico de los hechos.

Así constatamos al conversar con un camionero que gentilmente nos llevó a Santa Clara, y en las más de 3 horas de viaje charlamos sobre política nacional, regional e internacional, sobre la revolución, historia, los procesos político-sociales de América, economía y la situación mundial actual, etc. Con un nivel de su parte, que nada tiene que envidiarle a nuestros analistas y académicos. Ejemplos como ese se repitieron en cada lugar que visitamos.

Pudimos comprobar de primera mano el profundo amor que el pueblo tiene por Fidel, ante cada consulta o diálogo sobre el Comandante la emoción era palpable y la definición “era nuestro padre” era una constante, junto a apreciaciones como “un adelantado a su tiempo”, u otro que nos llamó la atención, “Fidel fue al futuro y después viró pa’ acá (volvió) a contarnos”.

Hace unos años ya que el modelo socialista cubano está implementando medidas de apertura, particularmente en aspectos económicos y tecnológicos-comunicacionales, y de interrelación con otros Estados, pero siempre con el control estatal, de forma progresiva, firme y segura. Así se permitieron pequeños emprendimientos particulares o la compra-venta de inmuebles y vehículos, antes prohibidos. Es en la actividad turística donde las medidas pueden verse más claramente, siendo varios los capitales extranjeros que participan, pero siempre con mayoría del Estado cubano.

Por todo lo expuesto sobre la vivencia en nuestro viaje, estoy convencido que la Revolución cubana seguirá firme su rumbo de construcción del socialismo, resistirán a Trump, como lo hicieron con los 11 presidentes anteriores, y los múltiples intentos de asesinatos, sabotajes, operaciones encubiertas, invasión, etc. El multimillonario ocupante de la Casa Blanca chocará con la férrea determinación de un pueblo profundamente patriota e internacionalista, convencido del camino elegido, y bien conducido por el PCC, hasta 2018 con Raúl a la cabeza, pero con la continuidad asegurada en los muchos cuadros formados, y en los jóvenes que continúan el legado del Comandante al grito de “¡Yo soy Fidel!”

Como fidelistas y amigos de Cuba, nuestro deber es ayudar a la patria de José Martí, difundiendo la obra y los valores del Comandante y la Revolución, con nuestra militancia solidaria en MASCUBA, con la erradicación de los prejuicios y las falacias que propala la prensa amarillista del imperio y los que en nuestro país fueron calificados por Fidel como “lamebotas yanquis”.

EMI STORANI

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