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La cloaca de Odebrecht y sus derivaciones

Marcelo Odebrecht es un empresario brasileño, dueño de una de las empresas constructoras más grandes del mundo que lleva su nombre y que a raíz de denuncias por coimas y tráfico de influencias lleva dos años preso en Brasil.

Los propios ejecutivos de su empresa reconocieron en una fiscalía de EE.UU. que giraron sumas siderales a funcionarios de cinco países, entre ellos a Argentina. Esta investigación llevada a cabo por un grupo internacional de periodistas, con la denominación del caso como Lava Jato, tuvo como repercusiones la prisión de algunos personajes en los demás países, menos en Argentina. Están marcados políticos brasileños, ex presidentes peruanos y el colombiano Santos, entre otros.

El tema de Argentina, surge llamativamente a partir de una nota en La Nación, donde salta el nombre de Gustavo Arribas, actual responsable de la AFI e íntimo amigo de Macri. Este habría recibido alrededor de 600.000 dólares en 2013, luego que se habilitara la financiación del soterramiento de la línea Sarmiento.

Esta adjudicación la gana Odebrecht, asociado a Iecsa que dirige Angelo Calcaterra, primo de Macri y cuyo caso está siendo investigado por la Procuraduría de Investigaciones Administrativas a cargo del fiscal Sergio Rodríguez.

El financista brasileño Leonardo Meirelles confesó haber girado desde Hong Kong a un banco suizo varios tramos de este soborno a estos personajes, por lo cual está purgando una condena.

Antes de asumir Macri en la presidencia, muchos sostenían que ante cualquier funcionario salpicado por corruptela inmediatamente le pediría la renuncia. Pues bien, ya son varios funcionarios que están bien manchaditos y todavía se mantienen en sus puestos.

Es que justamente el “establishment”, apostaba a que Macri se hiciera del cargo para comenzar a sacarse todas las causas de encima, contando con una “justicia” cómplice y todo un séquito de políticos y empresarios corruptos. Los grandes capitalistas resguardan sus fortunas en paraísos fiscales, por las dudas que los pueblos lo reclamen a su manera, y es que, así como conocemos estos casos, van a ir surgiendo otros.

Así como el Caso Lava Jato saca a relucir negociados que complican a funcionarios de varios países, los Panamá Papers, también muestra al mundillo capitalista al desnudo, aunque no se hace justicia enteramente con los implicados. Todavía el fiscal Federico Delgado está aguardando que otros países le giren información pedida para poder avanzar en la investigación de las empresas off-shore en Bahamas de Mauricio y Franco Macri, recientemente favorecidos con una virtual condonación del actual gobierno de una deuda por 70.000 millones de pesos por las cuentas que dejaron impago en el Correo privatizado.

       JORGE ARTACHO

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