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Mucho ajuste, pero también muchos conflictos

Desde que asumió Macri han sido todas pálidas para los trabajadores. Hubo una fuerte devaluación, tarifazos, inflación y una consiguiente pérdida del poder adquisitivo. Además, se perdieron derechos, se redujeron los presupuestos estatales y hasta nos quitaron el Fútbol para Todos. La Universidad Católica reveló que 32,9 por ciento de los argentinos son pobres e ingresan también a la franja de la indigencia.

Sin embargo, si hay un indicador que da cuenta lo nefasta y dañina que es la política macrista, es el número de despidos y suspensiones. 250.000 compatriotas se quedaron sin trabajo desde que asumió Macri, según el relevamiento de CEPA (Centro de Economía Política Argentina).

Enero de 2016 arrancó con masivos despidos estatales, y a pesar de lo brutal que fueron aquellos primeros meses, con fuerte represión a los trabajadores municipales de La Plata y también a los de la empresa avícola Cresta Roja, la curva de los despidos sigue en parábola ascendente. Entre enero y febrero de éste año, casi 4.000 trabajadores fueron cesanteados o suspendidos. A diferencia de lo sucedido a principios de 2016, ésta vez es el sector privado el que más despidos cuenta, y dentro de este, quienes encabezan la sangría son los industriales (53,8 por ciento de los casos) y los obreros de la construcción (34,8 por ciento).

Que de los 250.000 despedidos, 174.000 sean del sector privado es consecuencia directa de las políticas de ajuste macrista. En el caso puntual de la industria, al evidente efecto de la devaluación, inflación y tarifazos (que destruye el mercado interno y afecta globalmente en desarrollo de la economía nacional), hay que sumarle la apertura indiscriminada de importaciones con quita de aranceles que protegían la industria nacional. El cierre total o parcial de fábricas como las textiles en Neuquén, o las de ensamblado de televisores, celulares y computadoras (metalúrgicos) en el sur da cuenta de esta realidad.

La industria automotriz, toda en manos extranjeras (las 13 terminales son transnacionales) vivió durante el macrismo un proceso de reacomodo, pues si bien el patentamiento bajó sustancialmente desde diciembre de 2015, estas empresas que siempre están preparadas para suspender y despedir no dejaron de aumentar sus ganancias. Así, a la baja del consumo masivo la paliaron con el aumento de precios y de ventas de autos de alta gama. En el año 2016 al vehículo más vendido no fue alguno de los “populares” como el VW Gol o el Fiat Palio, sino la Toyota Hilux, ícono de la oligarquía terrateniente. En la Argentina macrista mientras a los sectores populares los hambrean y despiden, los ricos, los dueños de las empresas y las tierras cambian de modelo.

Estos despidos masivos tienen que ver con la creación de un gran ejército de reserva; esto es, una masa de trabajadores desocupados, dispuestos en su desesperación a tomar cualquier trabajo por cualquier remuneración, poniendo también al trabajador activo en una situación de vulnerabilidad, pues se siente mucho más prescindible y amenazado para aceptar condiciones de trabajo miserables y aumentos a la baja.

Con semejante panorama era lógico que los afectados salieran a reclamar contra las políticas de ajuste. CEPA relevó en el último trimestre de 2016 un total de 711 conflictos, 468 laborales y 243 sociales, lo que da un promedio de 237 conflictos mensuales, ¡ocho por día!

Diciembre fue el de mayor conflictividad laboral, con 167 medidas de acción tomadas por los trabajadores. Las causas de los reclamos fueron, en primer lugar, salariales (47,9% del total) y, en segundo término, despidos y suspensiones (23,9% del total). Además, más de 90 organizaciones gremiales del ámbito público y privado se movilizaron por diferentes reclamos.

En el macrismo la variable de ajuste, queda clarísimo, son los trabajadores. Queda también a la vista la poderosa resistencia que genera.

 

JUANJO GIANNOTTI

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Juanjo Giannotti

Juanjo es estudiante de historia, diseñador y trabajó muchos años en distintas radios de Córdoba. Forma parte del grupo solidario Mil por Cuba y de la Agrupación Estudiantil TUPAC. Colabora con la diagramación del periódico LIBERACIÓN y es miembro del Comité Regional del Partido en Córdoba.

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