Liberación - Órgano de PrensaNotas políticas

Propuestas frentistas del Partido de la Liberación

El PL analiza la situación política como una crisis, que en el ideograma chino significa “peligro” y “oportunidad” simultáneamente.

Argentina está en peligro porque desde hace 16 meses es objeto de la destrucción sistemática de fuentes de trabajo y quita de conquistas sociales, paralelas a la concentración obscena de riqueza en manos de los monopolios y banqueros. Además, hay pérdida de libertades democráticas y de soberanía nacional, por el alto endeudamiento externo, la desmalvinización y la obsecuencia macrista frente al imperialismo yanqui.

Pero se reaccionó frente a ese ajuste brutal y el pueblo tiene reservas de lucha y una conciencia de décadas. El gobierno de los monopolios y oligarcas ha provocado una oleada de huelgas, cortes de calles y la primera huelga general, muy masiva. Este fenómeno de masas irá en aumento, porque Macri no piensa hacer concesiones sino reforzar su ajuste y su entrega, ahora acompañada de más represión policial y de Gendarmería.

Esa oleada de luchas desmiente el pesimismo de los reformistas de siempre, incluso los trotskistas del PO, que de palabra se presentan como luchadores, pero no son capaces de sostener una toma de fábrica contra los despidos de Clarín y la desalojan a la primera de cambio.

Las luchas van en aumento. Eso es lo bueno. Sin embargo, el PL nota que no tienen una clara definición política. Esto no debe ser reprochado al movimiento espontáneo sino a las fuerzas políticas y factores subjetivos de la lucha antiimperialista, que no hemos estado a la altura de la demanda popular.

Por ejemplo, el paro del 6 de abril fue convocado por los burócratas de la CGT sin una clara consigna contra el gobierno. No se puso al tope el grito de combate de tantas huelgas previas, de “Macri pará la mano”. Eso hubiera dado, con simpleza, un contenido antimacrista a la jornada obrera.

Y no se lo pidamos a la CGT, que hace el juego de Sergio Massa y el PJ conservador. Esa politización tiene que venir de la mano de las fuerzas democráticas, populares y antiimperialistas, que debemos insertarnos en las movilizaciones con mayor profundidad, eficacia y continuidad. No es la montaña que tiene ir hacia Mahoma, sino la militancia antiimperialista ir hacia las masas, desde su base hasta su cima. Y no es eso lo que ocurre, por lo que el PL es autocrítico con lo que está pendiente y debe hacerse.

Pero nadie se salvará solo. Entre todos debemos hacerlo, en unidad, pateando todos para el mismo arco, para decirlo en lenguaje futbolero. Sin aceptar en nuestro equipo a figuras de la oligarquía y los yanquis, casos Massa, Pichetto, Bossio, De la Sota, Daer, Barrionuevo y otros que se ponen la camiseta del pueblo para su propio juego. Ellos hablan de “infiltrados” en las movilizaciones, pero son los infiltrados de la gran burguesía al interior de la lucha contra Macri. Y debemos sacarle tarjeta roja, en vez de apostar a jugar en el mismo equipo, como especula el Movimiento Evita y otros oportunistas.

El campo democrático y popular es variado. Abarca desde Cristina Fernández y La Cámpora hasta el PL, pasando por el PC, FJC, Patria Grande, La Colectiva, PSOL, Socialismo para la Victoria, Envar el Kadri, Proyecto Popular, Seamos Libres, Nuevo Encuentro, PPT, compañeros independientes, etc.

¿Por qué estos sectores no nos unimos para intervenir en la lucha política y social y acordamos una alianza de cara a las legislativas de octubre?

Las razones son muchas. Hay sectarismo y vedetismos, electoralismo y cálculos mezquinos. Hay miradas de vuelo corto, desviaciones sindicalistas y espontaneístas que subestiman la construcción de una herramienta política. Hay ideas erróneas de que esa función puede ser cumplida por el FIT.

Pesa la política dubitativa de la ex presidenta. Despreciada por una parte del FPV y traicionada por el PJ, y con una pila de causas persecutorias en su contra, Cristina no puso en práctica su llamado de abril de 2016 sobre el Frente Ciudadano. No construyó nada frentista y demora sus definiciones.

El PL valora a la ex presidenta, pero cree que “no se le puede seguir teniendo la vela”. Las fuerzas más avanzadas debemos dar un paso al Frente y discutir cómo forjar una herramienta política amplia que intervenga activamente en las huelgas y al mismo tiempo se apreste para la batalla electoral contra Macri y el pejotismo. Si la ex presidenta resuelve sus dilemas y se dispone a participar, será bienvenida.

Proponemos que el arco de fuerzas mencionado se reúna dentro de los próximos 30 días en Buenos Aires, en una auto convocatoria de todos los que tengamos interés frentista y combativo. Ahí se podrán escuchar todas las voces y ver si hay acuerdos o no, con todos, varios o algunos de los participantes. Y cada uno sabrá qué le conviene hacer.

El PL tiene diferencias políticas con las fuerzas mencionadas, pero son parte del campo popular. Y se necesita la unidad para enfrentar el ajuste de Macri-monopolios y las maniobras gatopardistas de la seudo oposición. Tenemos a favor el mar de luchas actuales y la maduración política de estos años, que no pasaron en vano desde la crisis de 2001 hasta hoy. Buscamos la unidad en un proyecto frentista liberador, que arranque en las calles y dispute políticamente a los monopolios. “Argentinos, a las cosas”.

Mostrar más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.