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Sobre el desalojo pacífico de AGR-Clarín

Desalojaron pacíficamente la planta de Artes Gráficas Rioplatenses (AGR-Clarín) luego de 82 días de ocupación por los trabajadores despedidos. El operativo se dio el viernes 7, apenas unas horas después del primer paro general en el país contra el gobierno de Macri y sus políticas económicas.

Los trabajadores en asamblea decidieron en forma correcta seguir sosteniendo la lucha por la reincorporación de los 380 operarios que hasta mediados de enero de este año realizaban sus funciones en dicha planta en forma diaria. El PL y las Agrupaciones de Base Clasistas reafirman su apoyo incondicional a los trabajadores y seguirán aportando para que esta lucha salga victoriosa.

Sin dar nada por terminado queremos hacer algunos aportes de balance en forma respetuosa a los obreros de AGR y a su Comisión Interna. No vamos a empezar por el final sino por el principio del conflicto y el rol de conducción del Partido Obrero (PO) que a nuestro parecer tuvo gruesos errores. Este balance es por demás importante porque en frente de estos conflictos se tiene a patronales monopólicas durísimas y a un gobierno a la medida de las mismas.

Hubo una errónea conclusión de la conducción del PO para impulsar una política de desgaste que llevara al grupo Clarín a una situación desesperada de querer recuperar su planta para volver a producir los materiales gráficos que ahí se elaboraban. Clarín es un grupo económico poderoso con muchos recursos económicos y políticos que incluso puede darse el gusto de perder una planta por más de 80 días.

Creemos que la dirección del PO no quiso impulsar la lucha hacia adelante generando acciones que desencadenaran situaciones donde el grupo deba sentarse a negociar o el gobierno debiera intervenir. En estas situaciones, con patronales sumamente desinteresadas por sus trabajadores, se deben llevar adelante acciones más radicalizadas aún que incluyan la toma de otras sedes del Grupo o el avance sobre los organismos que se niegan a intervenir (en este caso el Ministerio de Trabajo). El bloqueo de Zepita fue un acierto en ese sentido, que incluso los hermanó con los trabajadores camioneros, pero luego no se insistió en iniciativas de ese tipo.

El PO se negó a impulsar medidas que pudiesen tener una consecuencia represiva y eso limito la capacidad de lucha de los cientos de trabajadores que a lo largo de estos 82 días demostraron firmeza y convicción para llevar adelante esta pelea. Lo siguen demostrando y seguramente lo sostendrán en el tiempo junto a sus mujeres y familias.

La salida negociada de la planta demostró en principio que la conducción política de este conflicto, el PO, no preparó a los trabajadores para resistir a una previsible situación de este tipo. No tomaron las medidas que debieron para estar en condiciones de defenderse del desalojo policial.

Nosotros nos sentimos más de acuerdo con otro modelo muy positivo, en cambio, que fue la resistencia y lucha de los docentes frente a la represión policial que los atacó mientras armaban su Carpa frente al Congreso. Ellos no bajaron los brazos ni abandonaron pacíficamente su carpa.

Ahora la pelea en AGR continuará por otros medios y creemos que, en este balance, que principalmente deben hacer sus trabajadores. El PL y las ABC no quiere dejar de hacer algunos humildes aportes, para que se revisen ciertos lineamientos. Y por sobre todo hacer crítica y autocrítica en la conducción política que en esta etapa necesitará aun de mayor amplitud.

Compañeros de AGR: siguen contando con el apoyo incondicional del PL y las ABC. Que su lucha siga hasta la victoria.

CORRESPONSAL

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