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Vivas y libres nos queremos

Al grito de “Ni una menos, vivas nos queremos”, una vez más miles de mujeres y hombres coparon las calles en Córdoba y en muchas ciudades del país.

La problemática social de los femicidios, lamentablemente, cada día ocupa más espacio en portales informativos y diarios. El femicidio es el ejemplo más concreto de lo patriarcal y machista que es esta sociedad capitalista dependiente. A este grave problema se le suma la inoperancia de un poder político nacional y provincial que desfinancia áreas y programas destinados a contrarrestar la violencia de género. Con este panorama general es que cada 3 de junio desde 2015, el colectivo “Ni una menos” de todas las provincias se convoca a una movilización en repudio y protesta a la violencia imperante.

El PL dijo presente como en todas las convocatorias, reclamando a viva voz estás consignas que corean las mujeres de todo el país, en donde no sólo se pide justicia por las victimas sino también, por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, a un trabajo y un salario digno, donde por igual tarea haya igual remuneración, e inclusión del cupo laboral femenino en todas las áreas de trabajo. Además, se exige que se ponga en marcha el Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, que prevé la ley 26.485 y que no se puso en vigencia a pesar de haber transcurrido seis años desde su sanción. Una ley de emergencia efectiva para frenar la violencia de género es urgente.

A la consigna “vivas nos queremos”, le agregamos también “vivas y libres nos queremos”, abogando por la libertad de Milagro Sala y los presos políticos. Milagro sigue presa y su condición de mujeres trabajadora e indígena, se convierte en símbolo de una lucha anti patriarcal que no debe quedar fuera del reclamo de Ni Una Menos. El colectivo repudió hace días las gravísimas declaraciones reaccionarias y machistas de la Mona Jiménez, que propuso el derrocamiento de Maduro en Venezuela y dijo que si no se iba había que “cogerle la hija”.

En Córdoba, así como también en Buenos Aires y en otras provincias, compañeras y compañeros del Partido de la Liberación llevaron sus propuestas sumando a la masiva convocatoria una voz emergente. Aportar a la lucha para la erradicación de la violencia hacia las mujeres es tarea también de los militantes en todos los frentes de masas, como lo es el sindical, estudiantil y territorial.

RAQUEL ESPÍN

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