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Carta Abierta de Fernando Esteche al PL

Compañeros y compañeras míos/as del Partido de la Liberación, camarada Sergio Ortiz

Apuro éstas líneas en la ilusión de que puedan llegar a tiempo a ustedes y eventualmente sean publicadas.

Mi última actividad política en libertad fue compartir con ustedes un homenaje a la Revolución de Octubre. Ya las sombras de esta previsible y a la vez inexplicable cárcel estaba acechando.

Reseñaba entonces la solidaridad que una y otra vez habíamos recibido de parte del Partido y de Sergio en particular. Pero además de la solidaridad previsible entre camaradas, lo que destacaba era el respeto intelectual y político que siempre tuvieron por mí y por ustedes mismos; lo que nos permitió entreverarnos en enriquecedores debates e intercambios de los cuales debo decir que siempre aprendimos.

Aquel homenaje a la Revolución de Octubre justamente ponía al día la discusión que Lenin planteó un siglo atrás en las Tesis de Abril; no sirven las cosas a medias, la confianza en los sectores reformistas. Una Revolución es o no. No hay términos medios. Esto, claro está, comprendiendo el gradualismo, el estado de ánimo de un pueblo; pero no hay derecho a dejar pasar las oportunidades que, con la lucha permanente de un pueblo, se presentan.

Vivimos hoy tiempos infaustos.

Me toca, más allá de mi voluntad, poner el cuerpo, entre otros argentinos, para que el macrismo exhiba su revancha de clase.

Sobre mi destino individual pareciera que será difícil desembarazarse de tan siniestra trampa y eso conmueve y duele.

Pero sobre el destino de nuestro pueblo son evidentes sus reservas de dignidad, su vocación de lucha. Eso alimenta el espíritu en estas condiciones.

Soy consciente del nivel catastrófico de agresión que sufre nuestra Patria. Son elocuentes las limitaciones de la dirigencia popular para articular una gran unidad que derrote al macrismo y ponga al país en el sendero de recuperación de soberanía. Pero son urgencias y necesidades que ningún revolucionario puede eludir y entonces habrá que trabajar para eso.

Me despido con el reconocimiento y el respeto que se va acrecentando siempre. Ustedes son de los capaces de reconocer a simple vista a los camaradas, y despojados de partidismo, sectarismo o cálculos que marketing político, ofrecen su corazón y su militancia. Eso fortalece la causa de los presos políticos y la del pueblo en general.

Lo demás, como todas las cosas miserables, tiene un lugarcito en el basurero de la historia.

 

Un abrazo grande

Fernando Esteche

Marcos Paz, 4 de febrero de 2018.

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