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El ajuste en el INTI y Conicet, ciencia y técnica

En plena campaña electoral, Mauricio Macri prometió que duplicaría el presupuesto en Ciencia. En busca de votos, había publicado en Facebook que proponía “mantener el compromiso con la investigación y ponerla al servicio del desarrollo del país: aplicar todo el conocimiento generado para crear más empleo, más tecnología propia”.

A poco de iniciada su gestión, quedó en claro que esta promesa no sería cumplida. Más aún: la política adoptada por el macrismo avanza en sentido contrario, recortando las bases esenciales para el desarrollo científico y tecnológico autónomo del país.

Una de las primeras medidas en el área fue la reducción drástica del número de investigadores que ingresarían al CONICET, el principal organismo de promoción de la ciencia. El número siguió en bajada, evidenciando la decisión del oficialismo de reducir la planta de investigadores del organismo.

La voluntad oficial de descabezar todo esbozo de ciencia con perspectiva nacional continuó con los despidos y los recortes en el INTI, la CNEA y el INTA, otros organismos estatales vinculados al desarrollo científico y tecnológico.

En la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) se suspendieron proyectos que estaban en marcha, con lo que justificaron la no renovación de contratos de trabajadores. Uno de esos proyectos es Carem, un reactor nuclear de baja potencia que iba a desarrollarse íntegramente con tecnología nacional. Aunque el gobierno nacional anunció que el reactor entraría en funcionamiento en 2020, lo concreto es que el presupuesto 2018 prevé para la CNEA menos fondos de los que ejecutó el año pasado: $4.969 millones en 2017 vs. $4.502 millones para este año.

En el INTA se conocieron los resultados de un análisis del Ministerio de Modernización según el cual ese organismo debería reducirse en 750 trabajadores.

El ajuste se expresó con mayor dureza en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), donde el gobierno decidió despedir a 250 trabajadoras y trabajadores, generalmente con alta calificación.

La decisión de recortar fondos para la investigación desde el Estado quedó de manifiesto en los números del presupuesto para este año: si bien asigna un número más grande, el incremento está muy por debajo de la inflación.

Para el conjunto de funciones de Ciencia y Técnica, el presupuesto 2018 asigna apenas un 4,7% más que lo que se destinó a esos ítem en 2017; pero con una inflación prevista por el propio gobierno en un 15,7%, esos fondos tendrán menor poder adquisitivo. Habrá una disminución presupuestaria en términos reales.

También puede verse el ajuste en el área a partir de los porcentajes que se le asigna en relación con el total del presupuesto y respecto del PBI: para este año se destina el 1,23% del total del presupuesto (el año anterior fue 1,34%), y apenas el 0,29% del PBI (0,34% en 2017).

De acuerdo con el desglose publicado en el medio Canal Abierto, las reparticiones que sufrirán los mayores recortes para este año serán el Instituto Geográfico Nacional (cae un 53,5% en términos reales), el Servicio Geológico Minero SEGEMAR (-48%) y las Universidades Nacionales (-25%).

El macrismo avanza así en la amputación de herramientas estatales que permitirían promover el desarrollo científico y tecnológico autónomo, independiente y orientado a las necesidades específicas. Achicando el CONICET habrá menos científicos que puedan desempeñarse por fuera de los mandatos del ‘mercado’ (es decir, de los monopolios). Con el INTA disminuido la producción de tecnología agrícola quedará en manos de los grandes actores de la agroindustria. Y el desguace del INTI ataca el desarrollo de tecnologías de apoyo a pequeñas y medianas empresa nacionales y deja la certificación de la calidad de los productos en manos de laboratorios privados.

El ajuste en ciencia apunta a varios objetivos: subordinar la producción científica a los intereses monopólicos (principalmente extranjeros), destruir mecanismos de control sobre los productos y en favor de negocios privados, y reducir las funciones del Estado.

JORGE RAMÍREZ

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Jorge Ramírez

Jorge trabaja como docente universitario en la UNSa. Actualmente es el Secretario General de la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Salta (ADIUNSa) y forma parte del Comité Regional del Partido de la Liberación en Salta.

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