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Nuevo paro general y plan de lucha sostenido

La masiva movilización obrera y popular del 21 de febrero dejó muchas cuestiones para analizar. Fue la movilización más multitudinaria que se diera contra este gobierno y mostró el amplio rechazo que Mauricio Macri viene cosechando desde que asumió la presidencia. En esta ocasión, y con las fuerzas represivas replegadas del punto central de la convocatoria, no se dieron los incidentes de diciembre pasado cuando las amplias masas populares le advirtieron al gobierno que esta política no pasa ni con represión.

Por muchos aspectos cuantitativos y cualitativos fue una jornada importante de lucha contra las políticas de este gobierno que se sigue cargando miles y miles de puestos de trabajo en el Estado y el sector privado. Fue un rechazo contundente a las políticas de ajuste, al aumento de las tarifas, al empobrecimiento permanente de nuestro pueblo y a la entrega de nuestra soberanía. Esto quedó expresado fuertemente más allá de las oratorias de los dirigentes que hicieron uso de la palabra.

Este rechazo popular hecho multitud sobre la 9 de Julio dio cuerpo a un grito que por distintas cuestiones se viene replicando. “Mauricio Macri la puta que te parió” gritan las hinchadas de fútbol en estadios colmados, en recitales, en paradas de subte y también fue el grito unificador de la masa el 21F incluso contra la voluntad de uno de sus organizadores principales (Hugo Moyano) que pidió se cese con el cántico.

Es que la situación económica, social y política no deja de empeorar a la vista de nuestro Pueblo que ve como día a día todo está más caro, es más difícil conseguir o conservar el trabajo y que el futuro es por demás oscuro. Macri va por todo, empuja hacia adelante su programa económico y político, destruye el Estado y la industria nacional, reduce puestos de trabajo de a miles y sólo beneficia a los monopolios en contra de los intereses de las grandes mayorías populares.

Por eso el principal déficit que muestra el 21F fue la falta de convocatoria concreta a un plan de lucha unificado de sectores gremiales, sociales y políticos que incluyera en un tiempo más breve un nuevo paro general contra estas políticas que empujan a nuestro Pueblo al hambre, entregan nuestra soberanía e hipotecan nuestro futuro. Se debió convocar a un nuevo paro general sin esperar la opinión de la CGT dialoguista de los Gordos, Independientes, las 62 o el sector que lidera Viviani (MASA).

La mayoría de los oradores en el palco no hizo referencia a impulsar desde ese marco multitudinario un nuevo paro general. No lo hizo el camionero Moyano, pero tampoco el ceterista Hugo Yasky. En cambio, si fue planteado por el estatal Pablo Micheli desde una posición bastante más incómoda que los dos primeros ya que su situación es compleja por las internas que vive la CTA Autónoma y porque en la actualidad lo rechaza la conducción nacional de ATE.

En estas semanas siguieron las reuniones de esa coordinación que impulsó el 21F y se planteó un plan de acción que a nuestro entender es tibio. Se impulsa un armado federal que recorra el país con una propuesta de coordinación, con un programa que aún se desconoce y con una nueva movilización que se realizaría el 1° de Mayo. No nos oponemos a ninguna de estas cosas, pero sí creemos que es fundamental que esta coordinación tome con seriedad la necesidad de un plan de lucha e impulse en el corto plazo un nuevo paro general.

Creemos que es fundamental abrir el debate a las más amplias corrientes gremiales en el país. Necesitamos un programa que arranque por la defensa de los derechos conquistados pero que vaya mucho más adelante en la lucha contra los monopolios y el imperialismo que son los problemas profundos y de base de la clase obrera argentina. Sabemos que hace falta un urgente plan de lucha que dé continuidad a esa bronca y que en cada rincón de nuestra Patria empuje contra las cuerdas al gobierno de Cambiemos y a los monopolios aliados.

Para esto es necesario reforzar nuestra inserción entre los sectores obreros y sindicales. Para esto hay que llevar nuestras ideas a la masa y desde ahí forjar un movimiento de lucha desde lo reivindicativo hacia lo político. Participar activamente de la lucha contra los despidos, por las paritarias libres y por las no pérdidas de derechos laborales que impulsa el gobierno. Participar de las asambleas, cortes, movilizaciones, paros y en general de todas las acciones obreras y populares que se desarrollan cada vez más fuertemente.

Ahí tenemos que poner el esfuerzo, ahí hay que poner las ideas y nuestra militancia con todo para que crezcan las Agrupaciones de Base Clasistas.

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