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Que se apruebe de una vez el aborto legal

Por séptima vez se presentó en el Congreso Nacional el proyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) elaborado por la Campaña Nacional por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito. Fue uno de los reclamos centrales por el que marchamos miles de mujeres al Congreso en el segundo Paro de Mujeres, en el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. En la bandera de cabecera se leía “Aborto Legal Ya, Basta de Ajustes y Despidos”, uniendo ambos reclamos, y denunciando que el Estado y el gobierno son responsables.

Que hoy se pueda dar el debate en el Congreso y que el tema esté en la calle en un contexto de mayor visibilidad pública, fue por la lucha del movimiento feminista. Nadie, menos los gobiernos, nos han regalado nada, y esto da cuenta de la perseverancia del movimiento de mujeres. Es responsabilidad de los gobiernos no haber abordado ese debate en décadas, a pesar de que, según datos de la CEPAL, en Argentina se realizan entre 370 mil y 522 mil abortos clandestinos, y desde 1983 hasta la fecha, más de 3 mil mujeres han muerto por esa causa.

Desde el PL apoyamos la Legalización porque no queremos que sigan muriendo mujeres a causa de la desigualdad social que las lleva a abortar clandestinamente, y que es la principal causa de mortalidad materna. Existe un problema político y social que trasciende lo personal, religioso o moral; cuando hablamos de “aborto seguro”, es el Estado el que debe proteger y garantizar los derechos de las mujeres, víctimas de los abortos clandestinos, casi siempre las más pobres, que no pueden acceder a condiciones sanitarias seguras. Según datos de la Red de Socorristas 46 mujeres murieron en el 2017 por esta causa, y esas cifras pueden ser mayores por su condición de “clandestinos”. El aborto es real, existe y el Estado debe hacerse cargo, de manera urgente. Es un problema de Salud Pública y de Derechos Humanos de las Mujeres; hay que transparentar la problemática, sacarla de la marginalidad, despenalizar la conducta, legalizar y reglamentar el ejercicio de un derecho. Además, está el derecho de autodeterminación de la mujer sobre su propio cuerpo.

La legalización del aborto comprende 3 consignas. Educación sexual para decidir: Un plan integral de educación, que llegue realmente a todos los sectores, para conocer todo lo que implica la sexualidad y cómo cuidarse. Sin embargo, hoy el Ministerio de Educación sigue recortando el presupuesto para el Programa de Educación Sexual Integral (ESI), aprobado por la ley de Salud Sexual y Reproductiva sancionada en el 2006.

Anticonceptivos para no abortar: Como parte de estas políticas integrales, se exige que el Estado promueva la anticoncepción para evitar los embarazos no deseados. Por dificultades en el acceso a información adecuada y métodos anticonceptivos, en Formosa una mujer tiene 8 veces más posibilidades de morir por complicaciones derivadas de un aborto, que en Buenos Aires.

El Estado tiene que garantizar la gratuidad de los métodos anticonceptivos y la posibilidad para que se le brinde información en los hospitales a cada mujer, y así poder optar por aquel que considere más adecuado.

Aborto Legal para no morir: La sanción de esta Ley brindará a las mujeres la plena soberanía sobre sus cuerpos, para asumir la maternidad como una elección libre y no una imposición cultural. Tampoco se trata de considerar al aborto como un método anticonceptivo más, sino que se exige su legalización para evitar que sigan muriendo mujeres, abandonándolas en manos del negocio del aborto clandestino y de la inseguridad que acarrea cuando no se tienen los medios económicos.

El Proyecto cuenta con la firma de 71 diputados y diputadas de todas las bancadas, y se prevé su despenalización si se practica dentro de las 14 semanas de gestación.

Como parte de la reacción conservadora, 15 diputados y diputadas presentaron un proyecto que presume de “defender la vida”, proponiendo medidas que van en contra de lo que ya resolvió la Corte Suprema hace seis años, en el fallo FAL (que reglamenta los abortos no punibles y establece una Guía para seguir en los hospitales y centros de salud). El proyecto prevé una asignación para la mujer que decida seguir con un embarazo fruto de una violación, en una aberrante extorsión para las víctimas de semejante ataque, dirigido a las mujeres más pobres.

Gracias a la lucha de las mujeres, hoy el aborto ya no es un tabú y una buena parte de la sociedad comprende la necesidad de su despenalización. Como con los abortos no punibles, que están permitidos pero muchas provincias no cuentan con protocolo para su aplicación, en caso que el aborto se legalice –objetivo todavía difícil- habrá que continuar la pelea por su total implementación.

SABINA GARCÍA

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