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Se renueva la Asamblea Nacional en Cuba

El próximo 19 de abril se reunirán desde la mañana los 605 diputados electos en las elecciones legislativas cubanas. Allí constituirán la IX Legislatura de la Asamblea Nacional y, algo que genera mucho interés, se elegirán de entre los miembros a la Dirección de la Asamblea Nacional y al nuevo Consejo de Estado, órgano ejecutivo más importante de la isla y que ya no contará con la presidencia del compañero Raúl Castro.

El Consejo de Estado y de Ministros, que cuenta con un Presidente, un primer Vicepresidente, cinco vicepresidentes, un Secretario y 23 miembros, surge así de la voluntad popular cubana, que en elecciones transparentes y baratas eligió a sus representantes. La participación en esa elección del 11 de marzo fue de casi el 83% de los cubanos, una cifra altísima si se la compara con el 50% que normalmente vota en Estados Unidos y otros países capitalistas.

La ausencia de Raúl en el próximo Consejo de Estado tiene que ver con que el propio dirigente anunció que no se presentaría a un nuevo cargo, pero principalmente con lo que la propia ley cubana dice. Modificada en 2011 luego del sexto Congreso del PCC y los lineamientos de este, se definió que los cargos ejecutivos debían limitarse a sólo dos mandatos de cinco años cada uno. Así se resolvió con la idea de garantizar el rejuvenecimiento sistemático en toda la cadena de cargos administrativos y partidistas, desde la base hasta las máximas responsabilidades, incluidos el presidente y el primer secretario del Partido. En ese marco, todo parece indicar que sería el compañero Miguel Díaz Canel, 57 años, actual primer Vicepresidente, quien ocupe el cargo de Presidente.

La democracia cubana ha dado ya sobradas muestras de su carácter popular y participativo. Las elecciones arrancan en cada barrio, donde los vecinos proponen los candidatos. A diferencia de las elecciones en las democracias capitalistas, no se dilapidan millones de dólares que bien podrían ir a parar a la salud y la educación pública, ni se permite que los monopolios con sus lobbies y sus chequeras marquen la agenda ni generen compromisos de los postulantes. Ni hablar de las operaciones mediáticas, las estrategias de marketing tipo Durán Barba ni el uso ilegal de datos privados vía Facebook y Cambrigde Analytica. Eso en la isla socialista no existe.

Lo que si existe es una democracia cuya Asamblea Nacional tiene un 53% de legisladoras mujeres, siendo el segundo parlamento con mayor participación femenina del mundo. Es una asamblea en la cual hay trabajadores, campesinos, médicos, profesores, deportistas, estudiantes, escritores y artistas, representantes de la iglesia y también militares, entre otros sectores de la sociedad. Más aún, durante el tiempo del mandato los legisladores cobran el mismo sueldo que cobraban en su trabajo, y siguen vinculados a éste, exceptuando un pedido especial del presidente de la Asamblea para que el diputado se ocupe full-time de la tarea legislativa; dicho pedido debe ser tramitado con el responsable máximo de la institución donde trabaje el diputado. No hay dietas extraordinarias, canje de pasajes ni tráficos de influencias. Los diputados siguen conectados con la base que los promovió, llevando las problemáticas locales a la Asamblea y rindiendo cuentas.

Desde el PL tenemos plena confianza en los compañeros cubanos, su nueva Asamblea Nacional y el próximo Consejo de Estado. Saludamos al pueblo y gobierno socialista y su Partido, sabiendo que Cuba sigue siendo el Faro que ilumina nuestra América.

 

RENÉ VÉLEZ Y RAQUEL ESPÍN

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