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Las propuestas políticas de un Frente Antiimperialista

El gobierno de Macri aplica una receta antipopular y antinacional con el mentiroso argumento de que es “el único camino” de salida a una “crisis heredada”.

Falso. Ni hay una “pesada herencia” ni su política es la indicada sino todo lo contrario: el ajuste agrava más y más con recesión e inflación la crisis que él generó.

Otro de los lugares comunes de esta derecha impiadosa con los pobres es que “la izquierda no tiene propuestas, se limita a destruir”. Sobre la imputación de “destruir” repetimos que es el gobierno del PRO-FMI el que está destruyendo empleo, jubilaciones, partidas de educación y salud, obra pública, etc.

Expondremos algunas propuestas del Partido de la Liberación (PL).

 

REPARAR LOS DAÑOS

Lo primero que proponemos son medidas para reparar los daños más graves del macrismo. Los sectores obreros y populares vienen levantando banderas muy concretas e inmediatas, y nosotros las apoyamos y completamos.

Por ejemplo: reapertura de paritarias y aumento de emergencia de salarios, jubilaciones, pensiones y programas sociales teniendo en cuenta que la línea de pobreza son 21.000 pesos. Reposición de los subsidios y pensiones anuladas por Macri-Stanley. Vuelta a diciembre de 2017 de las tarifas de gas, energía y agua, así como del boleto del transporte de colectivos, trenes y subte. Como para entonces ya habían aumentado una enormidad, durante 2019 estarán congeladas, y a partir de 2020 los aumentos de tarifas estarán en relación con los de salarios.

Control estricto sobre las 200 formadoras de precios, monopolios extranjeros y nacionales de la alimentación, supermercados, medicamentos, combustibles, insumos industriales, energía, etc. Molinos, Arcor, Techint, Acindar, Roemmers, Aluar, Shell, etc tendrán que respetar esos precios máximos o tendrán multas multimillonarias y sufrirán sanciones e intervenciones. El control de precios debe estar conducido por el Estado, pero con activa participación de sindicatos, vecinos, asociación de consumidores, etc.

Suspensión de pagos de la deuda externa ante el riesgo cierto de ingresar en cesación de pagos. Creación de una comisión bicameral y popular de estudios sobre dicha deuda, para depurarla de los componentes ilícitos y negociados, los que serán repudiados. Sobre la parte lícita se renegociará una quita importante y un plan de pagos en cuotas que Argentina pueda cumplir poniendo en primer plano las necesidades nacionales y populares, por sobre los acreedores. Los responsables macristas del brutal endeudamiento serán sometidos a rápido proceso judicial y deberán responder con sus bienes de acá y el extranjero.

Se recuperará el Banco Central y el resto de la banca oficial nacional y de las provincias, para orientar el crédito hacia el desarrollo y el trabajo, priorizando a empresas estatales, cooperativas y Pymes a fin de reactivar la producción y el consumo.

Se impondrán retenciones móviles y diferenciadas por lugar de origen y volumen de producción a las exportaciones agropecuarias e industriales, pegando sobre la parte dominante del negocio exportador. Así el fisco tendrá más recursos en esta hora crucial de ataque a los focos de la crisis.

 

PARA EL MEDIANO PLAZO

Aquellas medidas urgentes serían como la intervención de los bomberos que entran rápido a apagar el incendio prendido por el macrismo. Es lo prioritario y nos va la vida en ello.

Luego hay que avanzar con otras medidas, para el corto y sobre todo mediano plazo, que permitan retomar un camino independiente y soberano.

Y allí aparece nuevamente el debate político: ¿hay que volver a los doce años kirchneristas como un modelo y techo? ¿O bien hay que tomar eso como un piso insuficiente y a partir de allí profundizar la acción antiimperialista? El PL se pronuncia con convicción por la segunda opción, por el antiimperialismo, la expropiación de monopolios y latifundios, la recuperación de los recursos y resortes básicos de la economía para el Estado con control de la población, etc. Estamos opuestos al tibio capitalismo “fifty-fifty” que ya se vio cómo terminó en 2015, con una revancha oligárquica y la derrota popular.

Por eso, junto con la derrota cuanto antes de Macri y su gobierno de oligarcas hay que luchar por medidas de emergencia, pero también por otras más profundas que vayan en una dirección antiimperialista. Lo ideal sería con un gobierno provisional y una Asamblea Constituyente.

Por ejemplo, a la suspensión de pagos de la deuda externa hay que completarla con la ruptura y salida del FMI y el Banco Mundial.

Para controlar el dólar se necesita estatizar la banca y el comercio exterior, pues son dos brazos ejecutores de la especulación financiera que empujan hacia arriba la cotización del dólar y fugan miles de millones al exterior.

Los tarifazos van a terminar cuando el Estado recupere el sector energético (petróleo, gas y luz) de manos de Shell, Esso, Panamerican, Chevron, Total, Tecpetrol, Pampa Energía, Caputo, etc. La energía es un derecho humano y un recurso vital para el desarrollo; no puede estar en manos de esos monopolios, delincuentes y contaminadores.

Con las banderas de urgencia y estas para profundizar una solución popular, el PL convoca a los activistas a luchar y a todos y todas las fuerzas afines a unirse en un frente antiimperialista.

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