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La posición electoral del PL en las PASO y octubre

Hubiéramos querido derrotar al gobierno de Mauricio Macri mucho antes. Era necesario porque en el último año hubo 242.000 despidos, 663 cada día. Se cerraron 43 Pymes por día, lo que explica en buena medida esa desocupación porque esas pequeñas empresas son las responsables del 80 por ciento del empleo.

Y el país se hundía en la monumental deuda externa. Si lo hubiéramos derrotado a Macri antes de mayo de 2018 nos hubiéramos librado del último pacto con el FMI, que sumó 57.100 millones de dólares a la deuda externa y también hubiéramos limado su injerencia en querer imponer una reforma laboral y otra reforma jubilatoria.

Terminar con la pesadilla de Macri hace un par de años también era posible, porque para buena parte de la población había traicionado sus promesas de 2015. Muchos de sus votantes veían eso y sufrían el tremendo ajuste, tarifazos e inflación. De allí la masividad de los paros y protestas, a pesar de la larga siesta de la burocracia sindical de la CGT.

Se debió echar a Macri hace mucho tiempo, basándonos en la movilización popular y una unidad amplia en las calles y en las instituciones democráticas.

Lamentablemente eso no ocurrió. En parte porque el macrismo resistió con uñas y dientes, buscando llegar a 2019 y pelear un nuevo turno. Y sobre todo porque la oposición, el kirchnerismo y el PJ, también los gremios y entidades sociales, no quisieron esa derrota macrista vía la lucha. Pidieron que el pueblo hiciera el sacrificio y aguantara como fuera hasta las elecciones con argumentos democratistas y leguleyos.

Así se llega a las primarias o PASO del 11 de agosto y elecciones del 27 de octubre. El peligro principal es que el PRO-Cambiemos de Macri, ahora reforzado por el ala derechista de Miguel Pichetto y con el acompañamiento de la derecha en general y el FMI en particular, más las campañas de sus amigos de las corporaciones mediáticas y los jueces de la cloaca de Comodoro Py, pudiera llegar al balotaje e incluso ganarlo. Es una posibilidad incierta pero real. Sería lamentable no ver este peligro, dándolo por derrotado o inexistente.

Macri 2019-2023 sería la catástrofe argentina. El funeral del país. La tumba de los argentinos, en medio de la fiesta de los monopolios, banqueros, latifundistas y exportadores. Hay que impedir eso a toda costa.

VOTAMOS CRÍTICAMENTE AL FRENTE DE TODOS

Durante mucho tiempo el PL planteó la necesidad de un frente electoral progresista, con Cristina a la cabeza y participación de la izquierda y luchadores, sin los traidores como Massa, Schiaretti, Pichetto y Urtubey.

Queríamos un programa con medidas que atacaran la crisis a fondo: no pagar la deuda externa odiosa y romper con el FMI, nacionalizar el sector energético, terminar con los tarifazos y mejorar la situación de los trabajadores y jubilados. También para lograr la libertad de los presos políticos.

Un frente así, con candidatos de trayectoria y compromiso, y con medidas efectivas, lo hubiéramos integrado, haciendo la campaña por su victoria.

Lamentablemente eso no se dio. Era posible y necesario, pero los dirigentes K optaron por un rejunte con el peronismo e incluso el massismo, dando un paso atrás la expresidenta y poniendo a un tipo de centro como Alberto Fernández. Ese es el “Frente de Todos” y su campaña es de centro, a tono con su candidato. Además de no tener un programa con medidas fuertes contra la crisis, sus candidatos dejan mucho que desear, excepto Cristina, Kicillof, Magario, Recalde y algunos otros.

El PL, ante esas condiciones concretas, ha decidido votar críticamente al Frente de Todos a nivel presidencial y en Buenos Aires para gobernador y vice a Kicillof-Magario. En esa provincia cortaremos boleta de diputados para no hacerlo por el derechoso Massa, pues votaremos al preso político Julio De Vido.

En Córdoba votaremos la lista de Eduardo Fernández, lamentando las roscas que pusieron en tercer término al burócrata sindical Pablo Chacón, operador de Massa y Schiaretti.

Y así, en las demás provincias, el PL votará con el criterio de golpear a Macri, pero no haciendo seguidismo ni campaña por el Frente de Todos, sino votándolo en forma crítica en su fórmula presidencial y sin tragar sapos como Massa en las listas de diputados.

En cuanto al programa, teóricamente es mejor el que difunden los spots de Del Caño-Del Pla, del FIT-U. Hablan de no pagar la deuda, romper con el Fondo y varias cosas afines a la línea del PL. Pero no nos confundimos: el trotskismo dice eso en los papeles, pero después termina coincidiendo con Luis Barrionuevo en los 5 paros por ganancias, con la Suciedad Rural contra la 125, con Clarín contra la ley de medios y con Donald Trump contra la Venezuela bolivariana.

Vamos a votar en las PASO y en octubre al Frente de Todos. No es un voto enamorado. Es un voto crítico. En estos meses seguiremos peleando junto al pueblo trabajador contra Macri, le guste o no a Cristina. Y después del 10 de diciembre, aún en caso que ganen los Fernández, habrá que seguir la lucha porque ese nuevo gobierno no quiere romper con el Fondo, dejar de pagar la deuda, anular los tarifazos, poner fin a la Patria Financiera ni liberar a los presos políticos. Esas cosas fundamentales dependerán de la lucha obrera y popular para poder alcanzarlas.

Para salir de la crisis hay que votar contra Macri, pero sobre todo profundizar luego la lucha contra el neoliberalismo y la oligarquía, con un frente antiimperialista.

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Un comentario

  1. Coincido con el analisis de estos ultimos 3 años y ocho meses. A esta altura del partido nos enfrentamos a Goliat, el FMI y Trump. Como los vietnamitas, la Cuba de Fidel y Nicaragua. Venceremos.

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