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Mineros del Aguilar

La Mina Aguilar es un yacimiento de Jujuy, rico en plata, plomo y zinc. Con más de 70 años de operación ininterrumpida, se ha constituido en uno de los pilares de la minería de Argentina. Históricamente es reconocida por la lucha de sus obreros.

En los años ‘60, con un sindicato dirigido por Avelino Bazán, quien fuera detenido en Jujuy en 1978 y se encuentra hasta ahora desaparecido, se organizó un paro y una marcha desde Aguilar, hasta la capital jujeña.

Era en reclamo de mejoras de seguridad, de condiciones de trabajo y principalmente salariales.  Caracterizada por la gran participación de las bases obreras, cientos de mineros comienzan la marcha, siendo recibidos en los diferentes pueblos y sumándose más gente en cada uno de ellos. Esta lucha de los mineros jujeños es conocida en todo el país, y el gobierno comienza las negociaciones para llegar a un acuerdo tratando de impedir que la marcha llegue a San Salvador. Estas ofertas fueron rechazadas varias veces hasta lograr el acuerdo. Acuerdo que nunca fue cumplido, nunca se pagaron los 30 días de paro.

“Como yo era joven rendía, pero otros más ancianos ni qué… no podían. La vida del minero es así, sufrida, tirábamos muchísimo mineral por día, ¿y todo para qué? solamente para el capital extranjero y nada para el pueblo de aquí, de Argentina. Y eso a causa de los malos gobiernos que tenemos. Se hacen los sordos, los mudos, beneficiando nada más que a los capitalistas ¿pero por qué? Porque ellos tienen plata que les dan los capitalistas extranjeros…“, testimonio del obrero Alejandro Vilte.

Hacia 1973, la empresa minera decide suspender las horas extras, lo cual dispara el conflicto, que ya venía en desarrollo por las precarias condiciones de trabajo y de vida de los obreros. En noviembre comienza la gran huelga, se organizan para tomar la usina, cortar las comunicaciones y parar por completo la producción. Durante la noche, un incendio destruye la carpintería del lugar.

Miles de obreros se movilizaron en la mañana del martes. Dinamitaron el puente que une a la estación ferroviaria Tres Cruces con El Aguilar. Los obreros, las mujeres y sus niños enfrentaron la represión, con un resultado de ocho obreros heridos y uno de ellos, Adrián Sánchez, muerto más tarde.

Los jefes se escondían. Una asamblea se congregó en el estadio de deportes. Allí se encontraban maniatados algunos directivos de la empresa. Se apersonó el director de Trabajo, Avelino Bazán. En la subcomisaría de El Aguilar se firmó un acta-acuerdo que fijaba un 75% de aumento salarial. Acuerdo que tampoco fue cumplido, esa acta fue anulada un tiempo después por el gobierno nacional.

Así como el Ingenio Ledesma, la mina El Aguilar tambien fue cómplice del terrorismo de Estado. Hay una causa por crimen de lesa humanidad abierta. Fueron 29 los compañeros secuestrados en El Aguilar, el mismo día del golpe militar.

Actualmente la minera Aguilar se encuentra en poder de Glencore, uno de los conglomerados de minería y agricultura más grandes y despiadados del mundo. Con denuncias por violación de derechos humanos, contaminación, lavado de dinero y corrupción. Ocupa el lugar número 16 en la lista Forbes Global 500 de las empresas más grandes a nivel internacional y el año pasado tuvo ingresos por más de 170.000 millones de dólares.

El 24 de junio de este año, a una semana del inicio de un paro por tiempo indeterminado, más de 600 trabajadores de la Mina Aguilar con sus familias marcharon 233 kilómetros hasta San Salvador de Jujuy al son del cántico “libres o muertos, jamás esclavos”. Para exigir al Estado que intervenga ante la falta de seguridad de trabajo de los obreros y contra los malos tratos por parte del gerente general de la compañía, Javier Ruiz Díaz. El directivo formó parte de la gerencia de ArZinc, también propiedad de la multinacional Glencore, que en 2016 cerró sus puertas y dejó a 400 trabajadores en la calle. En Argentina es propietaria de Minera Alumbrera (extracción de oro y cobre en Catamarca), Pachón (San Juan) y Mina Aguilar (Jujuy).

El secretario general de la Asociación Obrera Minera Argentina, seccional El Aguilar, (AOMA), Carlos Trejo, expresó: “nos hemos cansado de lucharla durante tanto tiempo. Ahora no soportamos más y por eso decretamos un paro por tiempo indeterminado y nos estamos movilizando para decirles simplemente que el trabajador minero necesita y tiene que trabajar con dignidad”. “Tenemos compañeros que están con muletas, que están mutilados, y los hemos traído para mostrar al pueblo y al gobierno que estamos reclamando algo justo para el trabajador”, añadió.

Los trabajadores decidieron acampar en la plaza hasta que sus reclamos fueran escuchados. Con el apoyo del pueblo jujeño. En la tarde del 25 de junio, en una reunión entre representantes de los obreros, la empresa y el Estado, Glencore aceptó las condiciones de los obreros para volver a trabajar.

Fue removido el gerente general y se acordaron las nuevas medidas de seguridad.

La organización y la lucha obrera demuestra una vez más que ese es el camino que alumbra el triunfo de la clase trabajadora.

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Nancy Gómez

Compañera que colabora regularmente con LIBERACIÓN.

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