Liberación - Órgano de PrensaOtras notas

Lo bueno y lo malo de Greenpeace

Greenpeace, la organización fundada en los años ‘70, se proclama como una organización ecologista y pacifista internacional que utiliza la acción directa no violenta para atraer la atención pública hacia los problemas globales del medio ambiente e impulsar las soluciones para un futuro verde y en paz. Ha sabido conquistar las voluntades de muchos y ya cuenta con más de 3,2 millones de socios.

Tienen también sus grandes detractores. Por ejemplo, en el año 2016, la carta abierta de más de un centenar de premios Nobel, por su rechazo a los alimentos transgénicos.  En dicha carta se la instaba a “reconocer las conclusiones de las instituciones científicas competentes” y “abandonar su campaña contra los organismos modificados genéticamente en general y el arroz dorado en particular”. “Hay que detener la oposición basada en emociones y dogmas, en contradicción con los datos”, “Greenpeace ha encabezado la oposición al arroz dorado, que tiene el potencial de reducir o eliminar gran parte de las muertes y las enfermedades causadas por la deficiencia de vitamina A, que se ceban con las personas más pobres de África y el sudeste asiático”, “¿Cuántas personas pobres deben morir en el mundo antes de que consideremos esto un crimen contra la humanidad?”. Esos fueron algunos de los duros cuestionamientos de aquel documento.

En Buenos Aires esta organización ambientalista irrumpió en el acto inaugural de la Exposición Rural de Palermo, con dos carteles instalados en el atril donde hablaban las autoridades, entre ellos Mauricio Macri y el presidente de la Rural, Daniel Pelegrina.  Durante su discurso y ante la mirada de los presentes y los miles de televidentes, se desplegaron las leyendas:  “Ganaderos basta de desmontes” y “Destruir montes es un crimen”.

La Rural tuvo que investigar cómo llegaron los carteles, quiénes los colocaron y cómo burlaron los dispositivos de seguridad de 500 efectivos para cuidar la figura de Macri y el resto de sus funcionarios. La ministra de Seguridad Patricia Bullrich presentó una denuncia penal contra Greenpeace, que se encuentra en el juzgado federal a cargo de María Eugenia Capuchetti.

Greenpeace y otras ONG´s defienden el sistema capitalista, de cuyos aportes empresarios viven. Y atacan cualquier método de análisis que permita ver la realidad desde otra óptica. Defienden al yaguareté, pero muchas veces se olvidan del hombre. Nosotros estamos a favor del cuidado del medio ambiente, pero con una mirada marxista, desde la ciencia y el conocimiento, con un compromiso con el análisis y la transformación de la realidad. Esto no es obstáculo a reconocer que su propaganda en la Rural, en las narices de Macri, estuvo muy bien y que nos oponemos totalmente a la denuncia penal de Bullrich.

Mostrar más

Nancy Gómez

Compañera que colabora regularmente con LIBERACIÓN.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.