DeclaracionesPortada

El 24 de marzo no es para quedarse en casa

Se viene otro 24 de marzo, fecha trágica por ser el aniversario del golpe que instauró la dictadura militar-cívica responsable de 30 mil desapariciones, hambre y miseria a nuestro pueblo, supresión de toda forma de democracia política y de subordinación de la Nación a los designios del imperialismo, para el que jugó de peón en el Cono Sur y otras partes de Latinoamérica. Será el aniversario número 45 de esa tragedia. Y el Partido de la Liberación cree que, como todos los años, requiere que nuestro pueblo y la militancia popular gane las calles con sus banderas y las pancartas de lxs desaparecidxs.

El gobierno nacional, los provinciales y municipales, no todos sino su mayoría, más las direcciones políticas, sociales y de Derechos Humanos que les son obedientes, han decidido no movilizar. El argumento es el peligro de los contagios, un riesgo que no evaluaron como tal el 17 de octubre pasado ni en el velorio masivo de Diego Maradona organizado por la presidencia en la Casa Rosada. Ahora lo usan de nuevo, pese a que puede ser realizado con prudencia y distanciamiento, barbijos.

Lo que el Frente de Todos no quiere es al pueblo en la calle, porque hoy es por el 24 de marzo y mañana puede ser para repudiar la llegada de los enviados del FMI o para reclamar aumentos de salarios o no pagar la deuda al FMI. No es por salud, es oportunismo. Y desgraciadamente buena parte de los dirigentes de DD HH, de buenas trayectorias, han acatado la orden presidencial.

Hay muchas razones para movilizar este 24 de marzo, con los cuidados mencionados. Uno, fundamental, es la memoria de nuestros desaparecidos, muchos de los cuales no han tenido aún justicia ni hemos recuperado sus restos para ponerles una flor. La CONADEP mostró la existencia de 500 centros clandestinos de tortura y crímenes, y hasta ahora se ha condenado a casi mil genocidas, lo que indica que hay muchos impunes. Además, más de la mitad de los condenados están en sus casas y no en la cárcel como corresponde a delitos de lesa humanidad.

Hay que salir a la calle porque los civiles, empresarios, políticos, dueños de medios, figuras de la justicia y los medios, curas, etc, que fueron parte del proceso de terrorismo de Estado, están impunes. Sólo un puñado de ellos recibió su condena, pero personajes como Carlos Pedro Blaquier, dueño del ingenio Ledesma, monopolio de Jujuy que junto con la Gendarmería organizó la represión ilegal de julio de 1976, “El Apagón”, nunca tuvo un juicio. Así de impunes están los oligarcas socios de los generales de 1976. Y cuando se mueren de viejos lo hacen impunes, como José A. Martínez de Hoz. Este es otro motivo decisivo para ganar la calle este 24.

30 mil razones

En cambio, están presos en cárceles y en otros casos con domiciliarias, militantes sociales y políticos del campo popular, como Milagro Sala. Son muchos, una treintena, la mayoría desde el gobierno de Mauricio Macri; hoy son presos de los Fernández, que no consideran firmar un indulto ni impulsar una ley de amnistía.

La pandemia no sólo continuó sino que en muchas ocasiones exacerbó las violaciones a los derechos humanos con violencia institucional por policías de provincias y la Federal, la Gendarmería, etc. Ya sea contra personas, como Facundo Astudillo Castro o contra grupos y colectividades, como sucedió con humildes pobladores que habían ocupado terrenos en Guernica (Buenos Aires), pueblos originarios en Río Negro y Chubut, Salta, etc. En los crímenes de años anteriores, de Rafael Nahuel y la desaparición forzada de Santiago Maldonado, no fueron castigados sus responsables de la Prefectura y la Gendarmería, protegidos entonces por Patricia Bullrich y el macrismo.

El golpe de 1976 reforzó el entronamiento de una justicia antipopular, que con leves cambios democráticos aún funciona al servicio de los poderes fácticos, siendo ella misma una parte fundamental del sistema capitalista dependiente. Las promesas de reforma judicial no se han cumplido y la Corte Suprema sigue en la línea de su antecesora de 1930, que dio por legal todo lo realizado por el primer golpe de Estado, de ese año.

La dictadura militar-cívica de 1976 tuvo el apoyo de medios de comunicación como Clarín y La Nación, que hoy con centenares más de licencias audiovisuales, hacen de la mentira una verdad y desinforman. Se robaron Papel Prensa junto a militares, quienes habían secuestrado y torturado a sus dueños. ¡Y hoy no hay una ley plural de medios!

Algunos sectores han mejorado un tanto su situación, por caso el movimiento de mujeres con la ley del aborto, pero la norma viene siendo torpedeada de hecho y con argumentos “judiciales”. Y lo que es peor, este 24 de marzo se da en medio de una cantidad infernal de femicidios, muchos de ellos realizados por hombres armados, policías, por lo que también es un motivo para marchar.

Aquella dictadura nos quiso colocar en el mundo “occidental y cristiano” con capital en Washington. Hoy, con algunas distancias políticas con aquel antro, se negocia un ajuste con el FMI y se busca alianzas con Joe Biden que sean favorables a nuestro país. Esto no existe más que en la imaginación de ciertos ex burgueses nacionales.

El PL marchará este 24. No somos troscos, es sabido. Somos parte de la Generación del ‘70 y con banderas actualizadas y tácticas flexibles no hemos renegado de los objetivos revolucionarios de esos camaradas, compañeros y hermanos de muchos puños levantados, muchos otros dedos en ve, cristianos por la liberación con un oído en el pueblo y otro en el Evangelio, independientes, etc. Esa Generación es nuestra referencia política y ética.

PARTIDO DE LA LIBERACIÓN (PL)

Ex Vanguardia Comunista (VC)

www.partidoliberacion.org

Mostrar más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.